Ética y rectitud empresarial: beneficio a largo plazo

Etica empresarial

Vivimos en un mundo en que cada día leemos denuncias de corrupción. A todo nivel. Corrupción en los gobiernos, en el manejo de fondos públicos y privados, en el manejo de licitaciones. La lucha contra la corrupción se ha convertido en bandera de muchas organizaciones y argumento político, a nivel global. De ahí, la importancia de tomar en cuenta en nuestros emprendimientos la ética y rectitud empresarial.

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“La honradez reconocida es el más seguro de los juramentos”

Benjamín Franklin


¿Qué es la corrupción?

La Real Academia Española, la define como:

En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores

En resumen, se refiere a prácticas en las que se manejan las negociaciones y se gestionan las organizaciones, públicas y privadas, en búsqueda del beneficio económico propio, a expensas del beneficio que a otros les correspondería recibir, si se actuara de acuerdo con normas morales establecidas y acordadas.

Lamentablemente, nuestro día a día como emprendedores no está exento de estas situaciones. No solamente en las ocasiones en que somos víctimas y salimos desfavorecidos por actos de corrupción que realizan otros y nos afectan negativamente, sino en las ocasiones en las que la tentación de cometer actos que podrían calificarse como “corruptos” surge como opción en nuestras decisiones.

Hay actos que son obvia y globalmente percibidos como malos, de forma general y en casi todas las sociedades: conductas como robo, engaño, mentira, extorsión, maltrato.  No es a este tipo de comportamientos a los que deseo referirme hoy, puesto que son castigados por ley y son bastante claros.

Existen situaciones en las que el comportamiento corrupto se presenta disimulado, disfrazado de conveniencia inocente, puede pasar inadvertido o impune por años y, no obstante, no se corresponde con normas de ética empresarial que debemos valorar y seguir si deseamos desarrollar emprendimientos sólidos, de buena reputación, beneficiosos y útiles no solo para nosotros, sino para toda nuestra cadena de influencia: nosotros, nuestros socios, empleados, proveedores, clientes y la comunidad o sociedad en general en la cual desarrollamos nuestro emprendimiento.

Por eso, hoy vamos a conversar de Ética Empresarial.

La Ética Empresarial se refiere al conjunto de principios éticos y morales que rigen el mundo de los negocios. Se ocupa de las cuestiones morales de la práctica empresarial. Y por cuestiones morales entendemos los comportamientos globalmente aceptados como rectos y honrados.

La Real Academia Española define Ético como:

Recto, conforme a la moral. Conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito de la vida. Es la parte de la filosofía que trata del bien y del fundamento de sus valores

La carrera por buscar el mero beneficio económico en un emprendimiento a veces se convierte en un enemigo de la moralidad y la rectitud. Nos enfrentamos a situaciones en las que torcer un poco la barrera puede beneficiarnos y “pasar desapercibido” y aceptamos comportamientos que podrían llegar a verse como actos no éticos o inmorales. A veces la línea entre lo moralmente correcto y lo moralmente dudoso es muy fina.

¿Cómo establecer esta línea y respetar los límites entre lo moralmente correcto y lo moralmente dudoso?

Para esto, contamos con la Ética Empresarial.

La Ética empresarial se refiere a un conjunto de normas globalmente aceptadas que van más allá de ser honrado y no robar o no hacer daño abiertamente a otros.

Cuando hablamos de conductas empresariales moralmente correctas nos referimos a cosas como:

  • Ser transparente y actuar siempre con la verdad
  • Pagar lo justo a colaboradores
  • Pagar lo justo a proveedores
  • Ser leales a los relacionados a nuestro negocio.
  • Actuar de forma responsable.
  • Dar trato adecuado al personal.
  • Respetar por el medio ambiente
  • Ofrecer productos y servicios de calidad
  • Aportar al trabajo el tiempo que corresponde.

Cuando hablamos de conductas moralmente dudosas en el mundo empresarial, incluimos, entre otras cosas, conductas como:

  • Hacer publicidad engañosa
  • Ofrecer productos y servicios de baja calidad por ahorrar costos
  • Competencia desleal
  • Pérdida de tiempo en el trabajo
  • Pago de comisiones para recibir favores a expensas de otras personas u organizaciones.
  • Discriminación.
  • Acoso.
  • Irrespeto ecológico.
  • Ofrecer información engañosa o no dar la información necesaria completa.
  • Incumplimiento de contratos.

La rectitud, una actitud requerida en el emprendedor

En uno de los primeros artículos que publicamos, conversamos sobre las 10 actitudes del emprendedor exitoso (Puedes acceder ese artículo en este enlace). En ese momento, mencionamos que una de esas actitudes es la Rectitud, descrita como ser honesto, tener ética, ser auténtico, ser responsable.

Ser consistentemente recto y honrado en el manejo de nuestros emprendimientos no siempre es sencillo y podría reducir o sacrificar un beneficio económico inmediato. Muchas veces la tentación de tomar decisiones que se mueven en esa fina línea de la moralidad para ganar un contrato, recibir una rentabilidad adicional o tener una ventaja competitiva en nuestro mercado, se hace presente y no es fácil mantenerse dentro del lado correcto.  

No obstante, el beneficio a largo plazo de mantenernos dentro de los principios de la ética empresarial, no solo se presenta a nivel de nuestra imagen, sino que nos garantiza una mayor permanencia en el tiempo, potencia nuestra capacidad de crecimiento y nuestra posibilidad de convertirnos en punto de referencia en nuestros mercados.

Ética empresarial

Para que el mantener una ética empresarial sea objetivo y sencillo y transcienda a todos los niveles de la empresa, es necesario contar con un documento claro que establezca cuáles son los principios y valores que rigen la conducta de la empresa y que haya un sistema claro de reforzamiento de conductas que siguen dichos principios y penalización de conductas que se le oponen.

La ética empresarial en nuestros microemprendimientos debe comenzar por nosotros mismos, pero para que sea realmente exitosa debe expandirse a lo largo de toda nuestra organización. Por esto, es necesario contar no solo con nuestro ejemplo sino con una cultura corporativa clara que avale estos valores.

Aboguemos siempre por la Integridad empresarial en todas las decisiones que afectan nuestro emprendimiento.

La Integridad, honradez, ética y rectitud empresarial deben ser parte fundamental del sistema de creencias que define nuestros valores. De esta forma, nuestra actitudes se basarán en este sistema de creencias y nos predispondrán a actuar acorde a ellos. Por ende, nuestro comportamiento empresarial y personal será honrado, íntegro y recto, para beneficio a largo plazo de nuestro emprendimiento.

Recuerda que los atajos no siempre nos llevan a mejor destino. Los comportamientos moralmente dudosos en el ambiente empresarial son caminos más cortos pero de muy alto riesgo para tu emprendimiento.

Referencias

2 comentarios sobre “Ética y rectitud empresarial: beneficio a largo plazo

  1. Excelente artículo. Todo parte de la ética personal. Sin embargo, en un mundo empañado por la falta de ética empresarial, hace pensar a los nuevos emprendedores que esas «son las reglas del juego».

    Se requiere de mucha fortaleza, integridad y, como bien se menciona aquí, sacrificio para para hacer lo correcto en todo momento.

    1. Así es. Las tentaciones a acortar camino son muchas. Sólo el mantenernos con la ética como norte nos aclara el camino a seguir. Me alegro que te haya resultado interesante el artículo. Un gran saludo.

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