Optimismo realista Vs. optimismo ingenuo

Optimismo realista

Cuando conversamos sobre las 10 actitudes del emprendedor exitoso comentamos que, aunque no es suficiente ni lo único que hace falta, el optimismo constituye una de esas 10 cualidades fundamentales que, si la desarrollamos y potenciamos, puede efectivamente ayudarnos en la consecución de nuestros objetivos y el logro del éxito empresarial. Si no tuviste la oportunidad de leer o escuchar ese artículo, puedes accederlo en este enlace, para que aprendas cuáles son las otras 9 actitudes que debes desarrollar. Pero, hoy vamos entones a conversar sobre esta maravillosa actitud llamada Optimismo, entender qué significa ser optimista, en qué se diferencia el optimismo realista Vs. el optimismo ingenuo, cómo influye en lo que hacemos y cómo podemos activamente trabajar a favor de desarrollar esta cualidad.

Collage digital a partir de fotografía de bruce mars de Pexels


«Nunca encontrarás el arco iris si estás mirando hacia abajo»

Charlie Chaplin


La Real Academia española, define optimismo como:

“Propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable”

Ser optimista, entonces, significa centrarse siempre en las experiencias y elementos positivos, en lugar de focalizarnos en los fracasos. Pensar en todo lo que puede salir bien, antes que en todo lo que puede salir mal.

Es de suma importancia, no obstante, establecer desde el comienzo una diferenciación fundamental. Cuando nos referimos a Optimismo, en este entorno, no hablamos de un optimismo ingenuo en el que todo se ve color de rosas porque sí, sin ningún soporte, y en el que la realidad y sus problemas se niega o se evita para que no afecte la visión hermosa del mundo.

Este optimismo ingenuo conduce fácilmente al fracaso porque distorsiona la realidad. Los problemas existen, las circunstancias difíciles existen. No se trata de negarlas, ni siquiera de evitarlas. Se trata de no dejarnos llevar por la sensación de fracaso y esperar mejorías, oportunidades y cosas buenas de estas experiencias duras, apalancándonos en nuestras propias fortalezas y nuestra propia capacidad de impactar de alguna forma en las cosas que nos suceden, o al menos en la forma cómo las percibimos.

Este segundo tipo de optimismo, que no niega la realidad, pero si busca activamente las oportunidades y las cosas buenas en todas las experiencias (aún las más difíciles), es lo que llamamos optimismo realista, y es el que es saludable fomentar. Este concepto es una de las bases de la psicología positiva, desarrollada por Martin Seligman desde 1998.

 ¿Cómo este optimismo realista nos ayuda a alcanzar el éxito y cumplir nuestras metas?

  1. Genera un entusiasmo contagioso, con el cual nos resulta más fácil transmitir nuestro propio entusiasmo en nuestros proyectos. Esto nos ayuda a lograr que más gente crea en nuestra idea, se interese en nuestros productos o servicios, aprenda acerca de nuestros beneficios únicos y se anime a apoyar nuestros emprendimientos.
  2. Fortalece nuestra autoestima y la creencia en nuestra propia capacidad para superar las dificultades. Cuando somos optimistas, aunque entendemos que existen las dificultades, al mismo tiempo aprendemos a tener confianza en nuestra capacidad para superarlas, o en nuestra capacidad para buscar expertos que nos ayuden. No nos hundimos sintiéndonos indefensos, sino que buscamos y generamos nuestros propios recursos para avanzar. El optimismo potencia el valor de nuestras habilidades personales y las de los demás miembros de nuestro equipo de trabajo.
  3. Fortalece el locus de control interno (lee otro artículo sobre este interesante tema en este enlace), permitiéndonos asumir que está en nuestras propias manos la posibilidad de cambiar el curso de las cosas negativas. En lugar de lamentarnos y culpabilizar al destino, a Dios, al Gobierno o a otros entes externos, y esperar que ellos nos resuelvan las dificultades, entendemos que está en nosotros mismos cambiar el curso de los acontecimientos y sacar lo mejor que se pueda de cada circunstancia.
  4. Ayuda a ser perseverante. Cuando somos optimistas, podemos continuar por mucho más tiempo intentando el logro de nuestras metas, aunque tengamos fallas en el camino. Nos es más sencillo enfocarnos en la meta y no en el proceso y continuar avanzando. En este sentido, el optimismo nos da resiliencia. Muy pronto recibirás un artículo sobre este otra necesaria cualidad, si no te has suscrito a la lista de correos aún, puedes hacerlo en el enlace acá abajo, para que no dejes de enterarte cuando el artículo sobre resiliencia sea publicado.

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El optimista ve ventajas y oportunidades donde el pesimista ve inconvenientes y dificultades.

Quiero reforzarte una vez más, que nos referimos a un optimismo realista. Como emprendedor debes entender las diferencias entre el optimismo realista Vs. el optimismo ingenuo. Al optimismo hay que tenerlo bajo control. El riesgo del optimismo ingenuo es que genera una percepción errada de la realidad, sobreestimando el éxito y evitando ver los problemas. No hay que cegarse, y hay que escuchar puntos de vista de otros para ser precavido.

Aun siendo optimistas, debemos ver la parte negativa de los acontecimientos, para no abstraernos de la realidad. Pero, debemos enfocarnos en la parte positiva (que siempre la hay de alguna forma) y usar el optimismo para buscar salidas a los problemas. No se trata de ignorarlos, sino de no dejarnos dominar por el sentimiento de fracaso. Buscar en las cosas negativas oportunidades de crecimiento.

Como otras actitudes de las cuales hemos conversado, el optimismo puede ser entrenado. Mientras más lo entrenemos, al igual que los músculos, más fuerte estará y con más facilidad será la actitud que surge de forma automática cuando enfrentamos dificultades. Al comienzo debemos entrenarnos y hacer el esfuerzo consciente de tener un optimismo realista, pero con el tiempo y sin darnos cuenta estaremos cada vez con más frecuencia utilizando este recurso de forma natural.

12 consejos para entrenar el optimismo realista

Acá te dejo un listado de algunas formas en que puedes desarrollar la actitud optimista a favor de tu emprendimiento. Por supuesto no es necesario que hagas todo esto junto y de una vez, pero cada vez que tengas la opción de aplicar alguno de estos recursos, dale prioridad sobre aquello que podría más bien teñir tu entusiasmo de sombras.

  1. Evita la exageración. Cuando enfrentes dificultades controla el pensamiento fatalista. No lleves las situaciones y sus consecuencias más allá de sus verdaderos límites.
  2. Se valiente y acepta desafíos. Esto te ayudará a fortalecer tu confianza en ti mismo y la convicción de que tienes las habilidades necesarias para salir adelante.
  3. Se flexible. Cuando una estrategia no funciona, busca y aplica otra. Con toda seguridad, alguna estrategia funcionará. Puedes leer en este enlace un artículo acerca de cómo entrenar la flexibilidad de pensamiento.
  4. Separa las emociones de los hechos. Aunque la tentación sea dejarte inundar de rabia, enojo, tristeza o decepción, trata de colocar estas emociones de lado y enfócate en los hechos.
  5. Se reflexivo y analítico. Ante cualquier circunstancia que constituya un reto, siempre haz la pregunta ¿Qué puedo hacer para cambiar la situación o para cambiar o reducir el impacto que la misma tendrá sobre mi emprendimiento?
  6. Practica la meditación. La meditación diaria te ayudará a enfocarte adecuadamente y sustentar tus acciones y pensamientos en tu propia fuerza interna.
  7. No censures errores y fracasos. Analízalos y busca evitar que sucedan nuevamente, pero debes utilizarlos como oportunidades de aprendizaje, tanto si los has cometido tú mismo o alguno de tus colaboradores.
  8. Imagina tu mejor versión. Utiliza recursos de visualización de forma regular para verte logrando tus objetivos y alcanzando tus metas. Para ello, ayúdate de afirmaciones positivas que puedes repetir diariamente. Es la idea de los mantras. Construye tu propio mantra de optimismo diario y repítelo regularmente.
  9. Busca las cosas buenas en las experiencias y crea recuerdos felices.
  10. Practica la gratitud. Puedes revisar en este enlace un reciente artículo sobre la gratitud y cómo afecta positivamente tu rendimiento y eficiencia.
  11. No te compares con otros. Cada uno tiene su propia historia y su propio camino. Necesariamente habrá muchos mejores que tú en muchas cosas, pero también tú eres mejor que muchos en otros atributos y habilidades. Aprecia tus fortalezas y acepta tus debilidades, trabajándolas para poder superarlas, pero sin establecer una barrera en el espejo de otro.
  12. Gasta más en actividades y experiencias que en cosas materiales. Las vivencias positivas te marcan y te ayudan a enfrentar dificultades futuras. No desperdicies ninguna oportunidad de vivir experiencias enriquecedoras.
Referencias

2 comentarios sobre “Optimismo realista Vs. optimismo ingenuo

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