El miedo a las pérdidas económicas que frena al emprendedor

miedo a pérdidas económicas frena al emprendedor

Hoy retomamos la serie acerca de los miedos que enfrenta el emprendedor. Hasta ahora hemos profundizado en los 4 miedos a “sentir” cosas. Ahora, comenzamos a analizar el primero de los cuatro miedos a que “ocurran” cosas, y se trata del miedo a las pérdidas económicas. Este es uno de los miedos que con más frecuencia frena al emprendedor.


«Somos más sensibles al miedo de perder que al deseo de ganar»

Joselyn Quintero

Si prefieres, puedes escuchar el audio completo del artículo en el siguiente enlace:


Cualquier emprendimiento, por pequeño que sea, exige una inversión económica. No siempre estamos hablando de grandes cantidades de dinero, pero casi con seguridad requerirás invertir en equipos, materiales, licencias, servicios, infraestructura, productos, cualesquiera sean los recursos que necesitas para arrancar.

Para muchos emprendedores, el principal temor a la hora de iniciar su proyecto es el miedo a que esa inversión se pierda, es decir, que ocurran pérdidas económicas. Y esto frena inevitablemente al emprendedor.

Es comprensible. En general siempre que hacemos una inversión, bien sea en un proyecto o en algún tipo de inversión financiera, esperamos con ilusión el retorno positivo y el crecimiento de nuestro capital.

¿Cómo se manifiesta el miedo a las pérdidas económicas?

En el caso del emprendimiento, el miedo a las pérdidas económicas se manifiesta al menos de tres posibles formas:

  1. Miedo a perder la inversión. Esto implica el miedo a que el negocio no funcione y sea necesario suspenderlo o cerrarlo, con la consecuente pérdida del dinero y esfuerzo invertido en arrancarlo.
  2. Miedo a no generar suficientes ingresos y no poder confrontar los compromisos económicos. Generalmente los emprendimientos toman un cierto tiempo hasta que se recuperan los gastos iniciales y las inversiones y comienzan a producir beneficios. En ese tiempo, es posible que haya meses en rojo (con pérdidas) o con poca ganancia. Esto ocasiona que no siempre un emprendimiento permite un flujo de caja adecuado al emprendedor para cubrir sus compromisos mensuales familiares y personales. Algunas veces, incluso, no permiten un ingreso suficiente para cubrir los compromisos económicos del mismo negocio. Estas posibilidades de pérdidas económicas, frena el entusiasmo del emprendedor.
  3. Miedo a no generar un ingreso estable. Finalmente, aunque el negocio logre arrancar y se comiencen a cubrir los gastos, el tener un negocio propio implica que el ingreso depende de tu propio esfuerzo. Mientras que en tu empleo tienes asegurado tu salario mensual, en tu proyecto propio es posible que un mes sea mejor que otro. La idea es que puedas generar suficiente ingreso siempre, pero a veces ocurre que las ventas caen, por diversas razones, y tal vez el ingreso no sea suficiente. Este es otro temor que enfrenta el emprendedor.

En todo caso, el miedo que el dinero no sea suficiente o se pierda, lleva a muchos a seguir el consejo de “Más vale pájaro en mano que cien volando”, y prefieren asegurar su ingreso y condiciones económicas actuales, decidiendo no emprender, en lugar de asumir el posible riesgo que implica dejar el salario mensual estable y asumir el reto de emprender por cuenta propia.

¿La estrategia para superarlo?

Como todos los miedos del emprendedor que hemos ido analizando, el miedo a las pérdidas económicas que frena al emprendedor es posible de ser superado para que no impida que se tome la decisión favorable para el emprendimiento, pero que al mismo tiempo proteja la inversión.

Es malo paralizarse por causa del miedo y dejar pasar oportunidades que pueden ser buenas. Pero también es malo ignorar el miedo y lanzarse al agua sin tomar las previsiones adecuadas.

La mejor forma de reducir el temor a la pérdida económica es reducir toda la incertidumbre que existe alrededor de la inversión y del negocio. En la medida en que hay menos incertidumbre, las decisiones tomadas tienen mayor probabilidad de tener éxito y por ende dar mejores chances de que el negocio sea bueno y haya un beneficio económico, en lugar de pérdidas.

Seamos realistas. Siempre hay un riesgo. El objetivo no es eliminar el riesgo, ya que eso no es posible. El objetivo debe ser reducir el riesgo a lo mínimo posible.

¿Qué cosas debes hacer para reducir la incertidumbre financiera de tu inversión en tu nuevo emprendimiento?

Debes contar con un plan financiero muy bien elaborado y detallado. Este plan financiero debe estimar todos los números que afectarán las finanzas de tu empresa: estimaciones de ventas, cálculos de costos fijos, cálculos de costos variables, cálculo de los precios de tus productos o servicios, estimación de recursos que necesitas para arrancar, estimación del beneficio esperado, estimación del tiempo que te tomará recuperar la inversión y comenzar a generar beneficios, fuentes de financiamiento (si las requieres). Mientras menos dejes al azar y más definido tengas todo, menor posibilidad de equivocarte y perder dinero.

Es inevitable tener pérdidas.

Te repito una vez más: es casi seguro que cualquier emprendimiento tendrá algunas pérdidas, en algún momento. En particular al comienzo es casi inevitable. Es parte del proceso de establecerse y de lograr una curva de aprendizaje.

Lo importante no es que esto no ocurra, sino que lo tengas previsto y estimado lo mejor posible desde antes de iniciar. Con estimaciones adecuadas podrás determinar con bastante precisión cuántos meses requieres estar en rojo, cuándo comenzarás a generar beneficios y cuánto tardaras en recuperar la inversión y comenzar efectivamente a producir ingreso adicional.

Cálculo de precios que incluya todos los costos.

Es muy importante que calcules adecuadamente los precios a los que debes vender tus productos o servicios. Es frecuente que los déficits en las empresas provienen de que se está cobrando un precio equivocado, que no responde a la realidad de los costos, o que no es competitivo para su mercado, o que no se corresponde con los beneficios que ofreces. Tanto si el precio está por debajo, como si está por encima del precio correcto, puedes verte negativamente afectado.

Te ofrezco mi formato para el cálculo de los precios de tus productos y servicios. Si te interesa puedes adquirirlo y descargarlo de inmediato en el siguiente enlace y comenzar a trabajar en mejorar tus precios. El mismo incluye el formato en Excel, un tutorial en pdf y un video de 30 minutos que te explica, paso a paso, cómo utilizarlo.

Conoce tu mercado.

Otro elemento crítico para que puedas hacer buenas estimaciones financieras y puedas evitar las pérdidas económicas que frenan al emprendedor, es el contar con estimaciones de venta realistas y precisas. No debes estimar tus ventas posibes solamente en base a lo que quisieras lograr. Trata de estimar lo que es factible con los recursos con los que cuentas y, si los mismos no son suficientes para generar las ventas que requieres, considera incrementar tus recursos o cambiar los sistemas. Oblígate a buscar toda la información que te permita conocer bien tu mercado y definir bien tu modelo de negocio, adecuado al consumidor, a los canales y a tu producto o servicio. Resulta de mucha utilidad realizar mercados de prueba en pequeña escala que te permitan entender las posibles reacciones de tus clientes y la aceptación de tu producto o servicio.

Busca apoyo profesional.

Si es necesario, no dejes de recurrir a ayuda contable y financiera, especializada para asegurar la calidad del análisis. Muchas veces, por ahorrarnos una asesoría especializada al comienzo, nos metemos en inversiones inadecuadas o tomamos decisiones financieras con altas probabilidades de fracaso. Si no provienes del área financiera o contable, o si no conoces adecuadamente las cifras de tu mercado, como para poder hacer estimaciones serias y certeras, lo mejor es que contrates a alguien especializado que pueda apoyarte de forma objetiva y profesional.

Siempre considera un colchón para amortiguar las caídas

Es conveniente que siempre te asegures de contar con una reserva económica suficiente para suplir tus gastos personales y familiares por un tiempo, hasta que el emprendimiento comience a generar beneficios. Si es factible, incluso una reserva que permita sufragar también los costos de operación de la empresa por el tiempo necesario hasta que la inversión comience a rendir sus frutos.

Adicionalmente, en tus presupuestos, siempre ten en cuenta un margen de imprevistos. Personalmente siempre he aplicado un 5% de los gastos, pero dependiendo de tu sector de negocio puedes requerir más o menos margen para imprevistos y errores de estimación. Tampoco caigas en la tentación de colocar un márgen de error demasiado alto, ya que corres el riesgo de ser ligero y poco riguroso con tus gastos.

Si solamente cuentas con la inversión inicial, y esperas que de inmediato el proyecto genere dinero para cubrir tus costos y asegurarte ingreso, es muy probable que estés caminando sobre aguas turbulentas y que estés asumiendo un riesgo mayor que el recomendado.

Da seguimiento continuo

No basta con tener un plan financiero. Debes hacer un seguimiento continuo de los egresos e ingresos, detallados, y comparados con tus estimaciones. Esto, en períodos cortos (no mayores a un mes), que te permitan visualizar las discrepancias entre tus estimaciones y la realidad de la ejecución, y tomar medidas correctivas a la brevedad.

Si no validas de cerca tus estimaciones y no las actualizas sobre la marcha, no te darás cuenta si estás o no logrando los objetivos y si podrás o no recuperar tu inversión y generar beneficios en el tiempo que habías previsto.

Neurofinanzas

Como siempre, he aprendido algo de las investigaciones y lecturas que tengo que realizar para poder ofrecerte artículos bien informados. En esta semana, buscando información sobre el  miedo a las pérdidas económicas que frena al emprendedor, me topé con un nuevo término, que desconocía: Neurofinanzas. Se refiere al estudio de los concomitantes emocionales y bioquímicos de nuestras inversiones. No solo en cuanto a inversiones en emprendimientos, sino a inversiones financieras en general.

En relación con este tema de las Neurofinanzas, me topé con el trabajo de Joselyn Quintero, quien es especialista en neurofinanzas. Joselyn es autora de algunos libros sobre el tema y analiza cómo afecta nuestra psicología el uso de los recursos que tenemos para crecer y cómo se compensan y complementan en los individuos el deseo de ganar Vs. el temor a perder. ¿Quién domina? Si te interesa el tema, te invito a que conozcas un poco sobre su trabajo en el siguiente enlace: Joselyn Quintero – Especialista en Neurofinanzas y Armonía Financiera.

Referencias:

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